
Una de las facetas de mayor interés en el pensamiento de Rafael Barrett radica en su condición de exponente privilegiado de la "crisis de fin de siglo". Define Barrett la filosofía afirmando que "no se trata de una ciencia, sino de la trayectoria que sigue el centro de gravedad de nuestro espíritu".
Las pasiones, bajo la elegancia y la serenidad de los modales, son más hondas y más despiadadas. Rafael Barrett
No habléis de las locuras del amor. ¡No! El amor es lúcido y sereno. El amor no mata. Lo bello, lo fuerte, no conduce jamás al asesinato. Los fuertes mueren tal vez, pero no matan. Rafael Barrett
La aparición de la fuerza inclina a la desconfianza. Si deseas convencerme, suelta el palo, y si alzas el palo, sobran los discursos. Con las armas no se afirma la realidad: se la viola. Rafael Barrett
Libertemos cada día nuestra ingenuidad. Lancemos la semilla al surco desconocido. Suframos, ¿Quién ha dicho que la vida es placer? Entreguémonos, ¿Qué deseamos conservar, si no logramos conservar nuestros huesos? Entreguémonos. Es el mejor medio de perdurar. Rafael Barrett