Al que no posee demasiados bienes se le puede llamar, con razón, feliz. Horacio
La fuerza que no va guíada por la prudencia, cae por su propio peso. Horacio
Si estás bueno del estomago, y no te duele ningún costado y puedes andar con tus pies, ninguna otra cosa mejor te podrán añadir todas las riquezas de los reyes. Horacio
Somos engañados por la apariencia de la verdad. Horacio
¿De qué ríes?, si cambias de nombre la historia habla de ti Horacio
El pueblo me silba, pero yo me aplaudo en casa. Horacio
El que halla gusto en lo ajeno, está descontento con lo suyo Horacio
Quien confíe en sí mismo será el rey del enjambre Horacio
Apodérate del día; no confíes en el mañana Horacio