El primer castigo del culpable es que su conciencia lo juzga y no lo absuelve nunca. Juvenal
Nadie se hizo perverso súbitamente. Juvenal
Antiquísimo pecado es seducir a la mujer ajena y despreciar el vínculo sagrado. Juvenal
Es fácil aplastar con una sonrisa. Juvenal
Mientras bebemos y nos coronamos de rosas, y demandamos perfumes y mujeres, la vejez se desliza sin ser notada. Juvenal
El dinero se llora con un pesar más profundo que a los amigos o a los parientes. Juvenal
Los hombres que tienen los mismos vicios se sostienen mutuamente. Juvenal
Las casas grandes están llenas de domésticos soberbios Juvenal
El niño merece el máximo respeto. Juvenal