No hay por qué ser esclavos de esos fingidores, que hay tantos falsos devotos como falsos valientes, y así como no se ve qué, allí donde el honor los conduce, los verdaderos valientes sean los que más bullicio hacen, así los buenos y verdaderos devotos, merecedores de que se sigan sus huellas, no son los que tanto gesticulan.
Moliere

Frases de Moliere - No hay por qué ser esclavos de esos fingidores, que hay tantos falsos devotos como falsos valientes, y así como no se ve qué, allí donde el honor los conduce, los verdaderos valientes sean los que más bullicio hacen, así los buenos y verdaderos devotos, merecedores de que se sigan sus huellas, no son los que tanto gesticulan.

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Una vida cuyo último y único sentido consistiera en superarla o sucumbir, una vida, por tanto, cuyo sentido dependiera, en última instancia, de la casualidad no merecería en absoluto la pena de ser vivida.
Viktor Frankl
La señora se arrodillara, diciendo su Ave María; Ella no cree, pero entre los católicos, incluso los escépticos son corteses.
Graham Greene
La educación tiene por objeto la formación del carácter.
Herbert Spencer
Todo lo feo debilita y deprime al hombre. Le sugiere la decadencia, el peligro, la impotencia
Friedrich Nietzsche
Que cada cual siga su inclinación, pues las inclinaciones suelen ser rayas o vías trazadas por un dedo muy alto, y nadie, por mucho que sepa sabe más que el destino.
Benito Pérez Galdós
La razón por la que la preocupación mata más que el trabajo, es porque es más gente la que se preocupa que la que trabaja.
Robert Frost
Internet debe ser un medio de comunicación entre los pueblos que contribuya a la paz mundial y que el principal objetivo de la alta tecnología es mejorar el nivel de vida de las personas.
Larry Ellison
Nunca he visto la más mínima prueba científica de las ideas religiosas del cielo y el infierno, de la vida futura de los individuos, o de un Dios personal. En lo que concierne a la religión actual, se trata de una maldita farsa... La religión es una tontería
Thomas Edison
No debes quejarte de la nieve en el tejado de tu vecino cuando también cubre el umbral de tu casa.
Confucio
El mar es como un tronco en llamas, siempre fascinante de mirar
Jack Kerouac