Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cuatro años!
Groucho Marx

Frases de Groucho Marx - Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cuatro años!

Más Frases


El capitalismo es el sistema. La democracia actual es una forma de organizarse dentro del sistema. En el capitalismo es donde está el gran problema. La voracidad de esa bestia es infinita
José Miguel Monzón Navarro
Vamos a darnos indiscriminadamente a todo lo que sugieren nuestras pasiones, y siempre seremos felices... La conciencia no es la voz de la naturaleza, sino sólo la voz de los prejuicios.
Marqués de Sade
Pueblo, si los que te gobiernan dejan de ser gobernantes, y se convierten en verdugos, y te chupan la sangre, y te ofenden y mancillan; la revolución es un derecho de los tuyos, ejércelo
Juan Montalvo
Los pueblos viven sobre todo de esperanzas. Sus revoluciones tiene por objeto sustituir con esperanzas nuevas las antiguas que perdieron su fuerza.
Gustave Le Bon
La música tejana fue muy difícil para nosotros porque yo era mujer. Mi papá tenía muchos problemas tratando de coordinar shows para nosotros porque habían muchos hombres que pensaban que las mujeres no podían llamar la atención del público. Pues … se equivocaron.
Selena
Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.
Charles Dickens
Lo único peor a no tener vista es no tener visión
Helen Keller
Mi libertad es secreta y mi libreta siempre esta incompleta porque la mente de un poéta no se queda quieta.
Nach
Y pensó que una cosa era meterse en un sitio como el Hospital Estatal Western con ideas, suposiciones y sospechas, y otra muy distinta obrar conforma a ellas. Tenía el aspecto de alguien que examina un objeto raro con una mezcla de duda y confianza.
John Katzenbach
Los niños pobres son los que más sufren la contradicción entre una cultura que manda a consumir y una realidad que lo prohíbe
Eduardo Galeano