Los católicos querrían el Estado intervencionista totalmente a su favor; a falta de esto, o donde son minoría, exigen el Estado indiferente, para que no apoye a sus adversarios.
Antonio Gramsci

Frases de Antonio Gramsci - Los católicos querrían el Estado intervencionista totalmente a su favor; a falta de esto, o donde son minoría, exigen el Estado indiferente, para que no apoye a sus adversarios.

Más Frases


Algunos se preocupan de que la inteligencia artificial pueda hacer que nos sintamos inferiores, pero entonces cualquiera en su sano juicio debería sentir complejo de inferioridad cada vez que mirase a una flor.
Alan Kay
¿Qué nos queda, qué queda al destino si no viven nuestros hijos, si no son dioses en nuestro corazón y en nuestra mente? Ellos lo son todo, toda la belleza, toda la verdad, toda la esperanza. Por eso estoy seguro de que festejáis conmigo el nacimiento de nuestro hijo, de nuestro querido hijo que duerme.
Rafael Barrett
¡Qué luz de atardecer increíble, hecha del polvo más fino, llena de misteriosa tibieza, anuncia la aparición de la nieve!
Xavier Villaurrutia
Lamento que la vida sea tan corta. Por otro lado, sería horroroso sí la vida fuera muy larga.
Peter Ustinov
No hay más infierno para el hombre que la estupidez y la maldad de sus semejantes.
Marqués de Sade
El equilibrio es la consideración más importante de la posición de en guardia.
Bruce Lee
La tolerancia es otra palabra para la indiferencia.
William Somerset Maugham
Nunca, nunca tengas miedo de hacer lo correcto, especialmente si el bienestar de una persona o animal está en juego. Los castigos de la sociedad son pequeños en comparación con las heridas que infligimos a nuestra alma cuando miramos para otro lado.
Martin Luther King
Se ha llegado a decir que la más alta alabanza de Dios está en la negación del ateo, que encuentra la Creación lo bastante perfecta como para poder prescindir de un Creador
Marcel Proust
Leyendo todos aquellos nombres, sumando tantos esfuerzos intelectuales, en todos los campos, uno no podía dejar de pensar que entre esos miles de hipótesis, una al menos tenía que ser justa, y que en todas ellas había sin duda un grano de verdad; la realidad no podía ser enteramente distinta.
Stanisław Lem