Abre los pulmones, lava el semblante, ejercita los ojos y suaviza el temperamento; así que llora
Charles Dickens

Frases de Charles Dickens - Abre los pulmones, lava el semblante, ejercita los ojos y suaviza el temperamento; así que llora

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Posiblemente el servicio meteorológico -de la televisión pública catalana- es el que hace mejor servicio, ya que detrás del presentador, y durante diez minutos, aparece en pantalla el mapa del imperio, que empieza por el Norte en Perpignan y acaba por el Sur rayando con Murcia.
Albert Boadella
En un tiempo el espíritu fue Dios, luego se hizo hombre, y ahora hasta se ha hecho plebe.
Friedrich Nietzsche
Se me encoge el corazón al pensar cómo todo pasa sin apenas dejar huella.
Giacomo Leopardi
Aunque la pornografía es gravemente peligrosa, también es cierto que no se conoce ni un solo caso de muerte provocada por la pornografía.
Jaume Perich
¿Qué tan bueno es ser Marilyn Monroe? Por qué no puedo simplemente ser una mujer normal? Una mujer que puede tener una familia... Me conformaría con un solo bebé. Mi propio bebé.
Marilyn Monroe
... Para mí se trataba de una especie código de honor, independientemente de lo que hubiera hecho. Si lo que se busca es eludir el castigo, pues bien, en ese caso lo mejor es no hacer la travesura, eso para empezar.
Natsume Soseki
El Socialismo es simplemente un estado del capitalismo monopolista que está hecho para servir los intereses del bien común y que hasta ese punto, ha cesado de ser monopolio capitalista
Lenin
La nariz de una multitud es su imaginación. Por ella, en cualquier momento, puede guiársela serenamente
Edgar Allan Poe
¿Que significa dejar pasar el momento? Evidentemente, es la situción más favorable para la insurrección cuando más nos favorece la correlación de fuerzas.
León Trotski
Todas las madres son ricas cuando aman a sus hijos. No hay pobres, no hay feas, no hay madres viejas. Su amor es siempre la más bella de las Alegrías. Y cuando parecen tristes, basta un beso que reciban o que den para que todas sus lágrimas se conviertan en estrellas en el fondo de sus ojos.
Maurice Maeterlinck