Entrego mi alma a la misericordia de Dios, a través de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y exhorto a mis queridos hijos a tratar humildemente de conducirse por las enseñanzas del Nuevo Testamento.
Charles Dickens

Frases de Charles Dickens - Entrego mi alma a la misericordia de Dios, a través de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y exhorto a mis queridos hijos a tratar humildemente de conducirse por las enseñanzas del Nuevo Testamento.

Más Frases


Para ser un triunfador, hay que fracasar para luego saber triunfar
Iósif Stalin
Para la realización de un trabajo, un industrial prevé tanto el trabajo de sus obreros como las herramientas que emplea,...
David Hume
Bendito sea el dolor. Amado sea el dolor. Santificado sea el dolor... ¡Glorificado sea el dolor!
Josemaría Escrivá de Balaguer
Luchar contra el deseo es duro, pero vencerlo es propio de un hombre sensato.
Demócrito
Con las palabras y los gestos, el querido Juan Pablo II no se cansó de advertir al mundo que si el hombre se deja abrazar por Cristo, no menoscaba la riqueza de su humanidad; si se adhiere a él con todo su corazón, no le falta nada. Al contrario, el encuentro con Cristo hace nuestra vida más apasionante.
Benedicto XVI
...hay muchos otros que andan vestidos de traje y corbata, y que son los que más roban. Estos rateros de traje y corbata se disfrazan a veces de cosas que los niños todavía no podemos comprender muy bien, pero que luego, cuando seamos adultos, los vamos a encontrar hasta en la sopa.
Roberto Gomez Bolaños
El que quiere ser tirano y no mata a Bruto y el que quiere establecer un Estado libre y no mata a los hijos de Bruto, sólo por breve tiempo conservará su obra.
Nicolás Maquiavelo
Si no eres parte de la solución, eres parte del problema, actúa!
Lenin
A medida que envejece, las preguntas se reducen a dos o tres. ¿Cuánto tiempo? ¿Y qué hago con el tiempo que me queda?
David Bowie
Nunca podemos juzgar la vida de los demás, porque cada uno sabe de su propio dolor y de su propia renuncia. Una cosa es suponer que uno está en el camino cierto; otra es suponer que ese camino es el único
Paulo Coelho