Formación científica, corrección ética, respeto a los otros, coherencia, capacidad de vivir y de aprender con lo diferente, no permitir que nuestro malestar personal o nuestra antipatía con relación al otro nos hagan acusarlo de lo que no hizo, son obligaciones a cuyo cumplimiento debemos dedicamos humilde pero perseverantemente.
Paulo Freire

Frases de Paulo Freire - Formación científica, corrección ética, respeto a los otros, coherencia, capacidad de vivir y de aprender con lo diferente, no permitir que nuestro malestar personal o nuestra antipatía con relación al otro nos hagan acusarlo de lo que no hizo, son obligaciones a cuyo cumplimiento debemos dedicamos humilde pero perseverantemente.

Más Frases


La política es el campo de trabajo para ciertos cerebros mediocres.
Friedrich Nietzsche
Para qué memorizar lo que ya está escrito en los libros
Albert Einstein
Dejaste tu sombra merodeando sin permiso por la casa, la huella en la alfombra de tu espalda como un cráter en la luna y tu reflejo en el espejo
Ricardo Arjona
Mañana es el mote del diablo, el favorito refugio de la inepcia y la pereza, la sima que se traga los proyectos esbozados y las resoluciones demoradas
Anónimo
La noche camina por mi boca como un animal.
Juan Gelman
Dublín es como todo, sólo un pretexto más de la existencia, lo diré de otro modo, que vivir es la ciencia de no saber de nada y a conciencia. El amor, por su parte, puede encontrarnos en cualquier postura, quizá el amor es arte de mestiza blancura. Me gusta que el amor no tenga cura.
Beatriz Villacañas
Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme.
Woody Allen
Pero las palabras zozobran en semejantes mares. Lo mejor es imaginártelo si quieres sentirlo.
Yann Martel
Un amigo me preguntaba por qué no construíamos ahora catedrales como las góticas famosas, y le dije: Los hombres de aquellos tiempos tenían convicciones; nosotros, los modernos, no tenemos más que opiniones, y para elevar una catedral gótica se necesita algo más que una opinión
Heinrich Heine
En medio del clamor de los aplausos, el hombre inteligente cerrará los ojos, y con la mente pedirá a los que le aclaman: ¡Perdón por haber vencido!
Gregorio Marañón