Vosotras mismas, espontáneamente, con esa cálida ternura que distingue a las camaradas de una misma lucha, me habéis dado un nombre de lucha: Evita. Prefiero ser solamente Evita a ser la esposa del Presidente, si ese Evita es pronunciado para remediar algo, en cualquier hogar de mi Patria... (27 de febrero de 1947).
Eva Perón

Frases de Eva Perón - Vosotras mismas, espontáneamente, con esa cálida ternura que distingue a las camaradas de una misma lucha, me habéis dado un nombre de lucha: Evita. Prefiero ser solamente Evita a ser la esposa del Presidente, si ese Evita es pronunciado para remediar algo, en cualquier hogar de mi Patria... (27 de febrero de 1947).

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No es la vida el más grande de los bienes, y el mayor de los males es la culpa.
Friedrich von Schiller
La arquitectura es el triunfo de la Imaginación Humana sobre materias, métodos, y hombres, para poner al hombre en la posesión de su propio mundo. Es por lo menos el patrón geométrico de cosas, de la vida, del mundo humano y social. Es en el mejor de los casos ese marco mágico de la realidad que a veces rozamos cuando utilizamos la palabra orden.
Frank Lloyd Wright
Sin límites la noche, pura, despierta, sola, solícita al amor, ángel de todo gesto...
Idea Vilariño
Hay un principio bueno, que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo, que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer
Pitágoras
En muchos aspectos el socialismo democrático resultaba y resulta cercano a la doctrina social católica. En todo caso, ha contribuido notablemente a la formación de una conciencia social.
Benedicto XVI
Lo peor de la ignorancia..es que.. a medida que se prolonga, adquiere confianza.
Anónimo
La teología es la ciencia de la mentira divina.
Mijaíl Bakunin
Con la ignorancia armonizan bien los errores
Concepción Arenal
La mayoría de la gente se avergüenza de la ropa raída y de los muebles destartalados, pero más debería ruborizarse de las ideas andrajosas y de las filosofías gastadas
Albert Einstein
El mundo nunca está contento, si lo estará alguna vez, tan cierta tiene la muerte.
José Saramago