Cuando un hombre está en el poder, necesita el consejo, el apoyo, el cariño y el aliento de sus gobernados, que han de ser sus amigos, no sus vasallos.
Leandro Alem

Frases de Leandro Alem - Cuando un hombre está en el poder, necesita el consejo, el apoyo, el cariño y el aliento de sus gobernados, que han de ser sus amigos, no sus vasallos.

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Como os explicaba, vuestro escrúpulo es fácil de destruir. Aquí estáis segura de un pleno secreto y el mal no consiste nunca sino en el escándalo que promueve. Sí; el escándalo del mundo es lo que produce la ofensa, y no es pecar, pecar a calladas.
Moliere
En el centro de tu ser tienes la respuesta; sabes quién eres y sabes qué quieres
Lao-Tse
Igual que con el hombre del cuento, que convierte en oro todo lo que toca, en mi caso se convierte todo en griterío de periódicos
Albert Einstein
Todos los hombres deben tropezar con frecuencia para llegar a la verdad.
Og Mandino
Más veces descubrimos nuestra sabiduría con nuestros disparates que con nuestra ilustración.
Oscar Wilde
Si uno no dice una mentira un número suficiente de veces, uno termina por creerla.
Giacomo Casanova
La profundidad y fuerza de un carácter humano es definido por sus reservas morales. La gente se revela a sí misma completamente sólo cuando es lanzada fuera de las condiciones de costumbre de sus vidas, pues sólo entonces tienen que recurrir totalmente a sus reservas
León Trotski
Es muy interesante observar aquí que la opinión popular está en lo justo cuando considera el sueño como predicción del porvenir. En realidad, es el porvenir lo que el sueño nos muestra, más no el porvenir real, sino el que nosotros deseamos.
Sigmund Freud
En una cultura en la que prevalece la orientación mercantíl y en la que el éxito material constituye el valor predominante, no hay en realidad motivos para sorprenderse de que las relaciones amorosas humanas sigan el mismo esquema que gobierna el mercado de bienes y de trabajo.
Erich Fromm
Yo no callo, pero si tu callas nada va a cambiar, dime si te gusta que te manejen desde mansiones, yates y caviar
Pablo Hasél