De pronto mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida: frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas. Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino. Pablo Neruda
Mejor pues que renuncie quien no pueda unir a su horizonte la subjetividad de su época. Jacques Lacan
Tuve mucha prisa y ahora no me queda tiempo. Cambié toda la luz del sol, y las ciudades y las tierras lejanas por un puñado de poder, por una sombra, por la oscuridad. Ursula K. Le Guin
Felicidad de contemplar el movimiento: caballo, atleta, pájaro. Robert Bresson
A quien al cabo le resultó imposible vivir en este mundo... Fiódor Dostoyevski
Una sola sentencia será suficiente para el hombre moderno: fornicaba y leía periódicos. Albert Camus
No es suficiente que un hombre tenga el deseo de matar para que la muerte se transforme en un valor. Publilio Siro
Ser o no ser. Esa es la pregunta. William Shakespeare
Con paciencia los impacientes son vencidos y superados Ramón Llull
Es una cosa triste cuando los hombres no tienen ni el ingenio para hablar bien, ni el juicio para mantener sus lenguas. Jean de la Bruyere
Vuestro amigo es la respuesta a vuestras necesidades; él es el campo que sembráis con amor y cosecháis con agradecimiento; él es vuesra mesa y el fuego de vuestro hogar. Cuando os alejéis de vuestro amigo no sintáis dolor. Porque lo que más amáis en él quizás esté más claro en su ausencia Jalil Gibran