Luego miré mi corazón y vi un mundo lleno de maravillas: los restos del amor, las tristezas, alegrías y enfados, las imágenes de los seres queridos, de los compañeros y de los enemigos, por los que había dejado a un lado el romanticismo y la gloria para demostrar mi valor en las guerras de Zahi y Nubia.
Naguib Mahfuz

Frases de Naguib Mahfuz - Luego miré mi corazón y vi un mundo lleno de maravillas: los restos del amor, las tristezas, alegrías y enfados, las imágenes de los seres queridos, de los compañeros y de los enemigos, por los que había dejado a un lado el romanticismo y la gloria para demostrar mi valor en las guerras de Zahi y Nubia.

Más Frases


La soledad no se encuentra, se hace. La soledad se hace sola. Yo la hice. Porque decidí que era allí done debía estar sola, donde estaría sola para escribir libros.
Marguerite Duras
Ha llegado la hora de retirarse estoy agradecido de todos, tanto de los amigos complacientes como de los enemigos frenéticos, ¡inolvidables personajes sagrados!
Nicanor Parra
No sé en qué consiste que soy naturalmente curioso; es un deseo de saberlo todo que nació conmigo, que siento bullir en todas mis venas, y que me obliga más de cuatro veces al día a meterme en rincones excusados por escuchar caprichos ajenos.
Mariano José de Larra
El Estado, al igual que el suelo sobre el que se halla situado, no es un patrimonio. Consiste en una sociedad de hombres sobre los cuales únicamente el Estado tiene derecho a mandar y disponer. Es un tronco que tiene sus propias raíces.
Immanuel Kant
El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo.
Aldous Huxley
Cuando el amor desenfrenado entra en el corazón, va royendo todos los demás sentimientos; vive a expensas del honor, de la fe y de la palabra dada.
Alexandre Dumas
Calibra las iniciativas de tú rival, haz que falle y metete en sus golpes, inclinándote, esquivando o fintando con manos que controlen.
Bruce Lee
No son tan mala gente, después de todo. En cada hombre hay algo humano
Vasili Grossman
Pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto menores de edad durante toda la vida, pese a que la naturaleza los haya librado hace ya tiempo de una conducción ajena (haciéndoles físicamente adultos); y por eso les ha resultado tan fácil a otros erigirse en tutores suyos.
Immanuel Kant
Todos los hombres han sido creados para llevar adelante una civilización en continuo progreso.
Bahá'u'lláh