Nunca otra cosa damos con tanta liberalidad como nuestros consejos.
François de La Rochefoucauld

Frases de François de La Rochefoucauld - Nunca otra cosa damos con tanta liberalidad como nuestros consejos.

Más Frases


Estoy en el borde de los misterios y el velo es cada vez más y más delgado.
Louis Pasteur
La religión dice: ¡Haz esto!, ¡piensa así! Pero no puede fundamentarlo y cuando lo intenta repugna; pues para cada una de las razones que dé, existe una razón contraria sólida. Más convincente seria decir ¡Piensa así!, por extraño que te parezca. O: ¿No quisieras hacer esto?, tan repugnante no es
Ludwig Wittgenstein
Cuando comenzamos a tener éxito en Inglaterra, la prensa se fijaba en cómo nos vestíamos, lo cual, supongo, estaba cambiando la imagen de la juventud. Fue algo que definió a la época. Para mí, 1966 fue el momento en que el mundo entero se abrió y tuvo mayor sentido.
George Harrison
La mezcla de la sangre y el menoscabo del nivel racial que le es inherente constituyen la única y exclusiva razón del hundimiento de antiguas civilizaciones. No es la pérdida de una guerra lo que arruina a la humanidad, sino la pérdida de la capacidad de resistencia, que pertenece a la pureza de la sangre solamente
Adolf Hitler
No te dejes contagiar, no des ninguna opinión como tuya antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo.
Georg Christoph Lichtenberg
No empiece a sentirse culpable, amigo. Eso es fatal.
Morris West
No tengas miedo del destino, no tengas miedo a la distancia. Mi corazón esta en tu alma, porque yo siempre estoy muy cerca de tu amor
Celeste Carballo
La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad.
Nicolás Maquiavelo
La Historia y la Filosofía se diferencian en que la Historia cuenta cosas que no conoce nadie con palabras que sabe todo el mundo, en tanto que la Filosofía cuenta cosas que sabe todo el mundo con palabras que no conoce nadie
Enrique Jardiel Poncela
Aquellos días la iniciativa, alma de la guerra, estaba abanderada por los alemanes. Avanzaban y avanzaban sin cesar hacia delante, y toda la furia de los contraataques soviéticos no lograba detener su movimiento lento, pero aborreciblemente decidido.
Vasili Grossman