Lloremos. ¡Ah! Lloremos purificantes lágrimas, hasta ver disolverse el odio, la mentira, y lograr algún día -sin los ojos lluviosos- volver a sonreírle a la vida que pasa.
Oliverio Girondo

Frases de Oliverio Girondo - Lloremos. ¡Ah! Lloremos purificantes lágrimas, hasta ver disolverse el odio, la mentira, y lograr algún día -sin los ojos lluviosos- volver a sonreírle a la vida que pasa.

Más Frases


Muy frecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor.
Stendhal
(..) Por eso nunca me olvidé de las miserias de mi pueblo y pude ver sus grandezas. Ahora conozco todas las verdades y todas las mentiras del mundo. Tengo que decirlas al pueblo de donde vine. Y tengo que decirlas a todos los pueblos engañados de la humanidad.
Eva Perón
Aprendí un montón de bromas pesadas muy pequeño. Había una chica que me las contó. Yo guiaba a la banda para entrar a robar en tiendas y bajarle a las niñas la ropa interior. Los padres de otros chicos me odiaban.
John Lennon
¿Un acto cobarde? Tengan la seguridad que no tendría miedo de cometerlo si fuera para mi provecho.
Marlene Dietrich
La mentalidad de tropas mercenarias. En diferentes batallas hemos hecho gran número de prisioneros, y estos elementos, al incorporarse al Ejercito Rojo, traen consigo una marcada mentalidad mercenaria, creando así en los niveles inferiores un terreno favorable al punto de vista militar.
Mao Zedong
Cuando los elementos están dispuestos en columnas verticales de acuerdo con el incremento de su peso atómico, de modo que las líneas horizontales contengan elementos análogos, de nuevo según el aumento de peso atómico, se produce una ordenación a partir de la cual se pueden sacar varias conclusiones generales
Dmitri Mendeléyev
En el contexto de esta etapa luminosa y brillante, se puso de pie en el sol y sintió que su misión de ser incongruente y remoto y oscuro de su profesional atentaba con la de sus compañeros.
Ian Fleming
Cada vez que las facultades humanas alcanzan su plenitud, necesariamente se expresan mediante el arte.
John Ruskin
Usted es príncipe por azar, por nacimiento; en cuanto a mí, yo soy por mí mismo. Hay miles de príncipes y los habrá, pero Beethoven sólo hay uno
Ludwig van Beethoven
Hay que hacer trabajar el criterio propio en cada caso, porque es el criterio el que va a servir en los casos y no el ejemplo ni el principio.
Juan Domingo Perón