Así como hay hombres cuya sola presencia resulta de una eficacia abortiva indiscutible, la mía provoca accidentes a cada paso, ayuda al azar y rompe el equilibrio inestable de que depende la existencia.
Oliverio Girondo

Frases de Oliverio Girondo - Así como hay hombres cuya sola presencia resulta de una eficacia abortiva indiscutible, la mía provoca accidentes a cada paso, ayuda al azar y rompe el equilibrio inestable de que depende la existencia.

Más Frases


Sofía.- Es natural que las ovejas que tienen al lobo por gobernante tengan como castigo el ser devoradas por él.
Giordano Bruno
No somos enemigos, sino amigos. No debemos ser enemigos. Si bien la pasión puede tensar nuestros lazos de afecto, jamás debe romperlos. Las místicas cuerdas del recuerdo resonarán cuando vuelvan a sentir el tacto del buen ángel que llevamos dentro.
Abraham Lincoln
Sé que mi nacimiento es una casualidad, un accidente risible, y, no obstante, apenas me descuido me comporta como si se tratara de un acontecimiento capital, indispensable para la marcha y el equilibrio del mundo.
Emil Cioran
A veces nuestro destino semeja un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será.
Goethe
Algunos afirman que ya no puede hablarse de izquierda ni derecha y que sólo cabe un pragmatismo político universal. Sin embargo, esos términos que han orientado a tantos durante un par de siglos se resisten a ser enterrados; ya no son dogmas ni banderas, pero pueden seguir determinando ideales de acción política
Fernando Savater
Derechos iguales para todos, privilegios especiales para ninguno.
Thomas Jefferson
La prohibición no ha hecho más que dar problemas
Al Capone
Nunca la persona llega a tal grado de perfección como cuando rellena un impreso de solicitud de empleo.
Anónimo
No sé si la modernidad es una bendición, una maldición o las dos cosas. Sé que es un destino: si México quiere ser tendrá que ser moderno
Octavio Paz
Por no tener ideales cayó la antigua Roma con toda su corte de bajezas y de inmoralidades.
Leandro Alem