(...) En París es distinto. La gente se aleja, la gente se va empequeñeciendo, y uno tiene tiempo, aunque no quiera, de decirle adiós. En África no, allí la gente habla, te cuenta sus problemas, y luego una nube de humo se los traga y desaparece, como desapareció Belano aquella noche, de golpe.
Roberto Bolaño

Frases de Roberto Bolaño - (...) En París es distinto. La gente se aleja, la gente se va empequeñeciendo, y uno tiene tiempo, aunque no quiera, de decirle adiós. En África no, allí la gente habla, te cuenta sus problemas, y luego una nube de humo se los traga y desaparece, como desapareció Belano aquella noche, de golpe.

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Leída cuidadosamente, la biblia es la fuerza más potente para el ateísmo jamás concebida.
Isaac Asimov
La industria norteamericana de armamentos practica la lucha contra el terrorismo vendiendo armas a gobiernos terroristas, cuya única relación con los derechos humanos consiste en que hacen todo lo posible por aniquilarlos
Eduardo Galeano
Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.
Blaise Pascal
El tacto consiste en saber hasta donde se puede llegar demasiado lejos.
Jean Cocteau
¿Qué máscara nos ponemos o que máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca?
Ernesto Sabato
La manipulación aparece como una necesidad imperiosa de las élites dominadoras con el objetivo de conseguir a través de ella un tipo inauténtico de organización, con la cual llegue a evitar su contrario, que es la verdadera organización de las masas populares emersas y en emersión.
Paulo Freire
Dios quiere que amemos, que seamos imagen y semejanza suya. Porque, como dice san Juan, Él es Amor.
Benedicto XVI
La magia de escribir un libro está en su destino insospechado, puede ser la basura.
Doménico Cieri Estrada
Siempre me mantengo sobre el terreno de los hechos: todas mis conjeturas las compruebo experimentalmente y, de esta manera, me apoyo siempre en la solución que dan los hechos.
Iván Pávlov
No pruebes una mirada sobre mi dorado rostro, porque tengo piernas de hierro.
Yalal ad-Din Muhammad Rumi