Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui
Walt Disney

Frases de Walt Disney - Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui

Más Frases


Quien se crea un sabio no es más que un impostor.
Gustavo Bueno
..., la enorme jurisdicción del Papa le fue dada por quienes la tenían, es decir, por los emperadores de Roma (puesto que el patriarca de Constantinopla, en virtud de ese mismo título, es decir, el de obispo de la capital del Imperio y sede del emperador, reclamaba ser su igual,...
Thomas Hobbes
Con la ciencia, las ideas germinan en un lecho de teoría, forma y práctica que impulsan su crecimiento, pero los jardineros debemos tener cuidado... porque algunas semillas son las de la ruina... y las flores más bellas son en ocasiones las más peligrosas
V De Vendetta
Toda alegría no es más que un olvido momentáneo de la tragedia esencial de la vida.
Alejandro Dolina
Uno siempre necesita de alguien. No hay nada peor que sentirse despreciado o ignorado. La vida en pareja... es algo indispensable para vivir
Alejandro Sanz
Un Papa no está sólo en la barca de Pedro, aun si es su primera responsabilidad y por esto quiero dar las gracias a todos los que me han acompañado. Nunca me he sentido sólo para cargar las alegrías y el peso del ministerio petrino
Benedicto XVI
El matrimonio es la comunión de vida. Es la casa. Es el trabajo. Es el cuidado de los hijos. Es también alegría y esparcimiento comunes.
Juan Pablo II
La especie más barata de orgullo es el orgullo nacional. Pues denota en el que adolece de él la falta de cualidades individuales de las que pudiera estar orgulloso, ya que si no, no se aferraría a lo que comparte con tantos millones.
Arthur Schopenhauer
No es muy inteligente ni sensible y gozará despreocupadamente de la vida; vivirá sin enterarse de su insignificancia, y ésta es una variante, acaso la única posible, de la felicidad
Mario Benedetti
Elevar a la categoría política de normal, lo que a nivel de calle es plenamente normal
Adolfo Suárez