Sobre la campana del templo posada, dormida una mariposa. Yosa Buson
La muerte y la vulgaridad son los únicos dos hechos que en el siglo XIX no han podido ser explicados satisfactoriamente. Oscar Wilde
La Ambición, la Presunción, la Temeridad, la Opresión, la Tiranía y otras compañeras y servidoras de estas diosas no es preciso que se las lleve consigo allí donde sería necesario que estuvieran todas ociosas por no haber campo suficiente para ellas. Giordano Bruno
El verdadero hombre quiere dos cosas: el peligro y el juego. Por eso ama a la mujer, el juguete más peligroso. Friedrich Nietzsche
Sin duda hay otras muchas maneras de leer, pero a mí la que más me gusta es la manera de Emerson, que es volver a lo que es propiamente tuyo, allí donde lo encuentres. Harold Bloom
¡Pagad la clausula! Enrique Cerezo
La civilización tenía demasiadas reglas para mí, así que hice mi mejor esfuerzo para reescribirla. Bill Cosby
No te avergüences de someterte a las leyes y al que sabe más que tú. Demócrito
El carácter es para el hombre su demonio. Heráclito
Tuve miedo de amar con locura, de abrir mis heridas, que suelen sangrar, ¡y no obstante toda mi sed de ternura, cerrando los ojos, la dejé pasar! Amado Nervo
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro. Félix Lope de Vega y Carpio