El Erica Reed llegó sin accidente ¡Gracias a Dios! Dos barcos insurgentes lo pudieron haber hundido y no lo hicieron, ¡Gracias a Dios! Gracias a Dios porque llegó el alimento y gracias a Dios porque parece que un sentimiento de piedad, además del temor de enfurecer a la opinión pública americana tuvieron algo que ver con que escapara.
Zenobia Camprubí Aymar

Frases de Zenobia Camprubí Aymar - El Erica Reed llegó sin accidente ¡Gracias a Dios! Dos barcos insurgentes lo pudieron haber hundido y no lo hicieron, ¡Gracias a Dios! Gracias a Dios porque llegó el alimento y gracias a Dios porque parece que un sentimiento de piedad, además del temor de enfurecer a la opinión pública americana tuvieron algo que ver con que escapara.

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¿Ves? Cuando le das a reiniciar ya vuelve a funcionar ¿Te gustaría que pudieses hacer lo mismo con la suegra?
Andreu Buenafuente
No somos cobardes, sino que no hemos encontrado aún nuestro coraje
Mario Benedetti
Los niños nunca son el problema: ellos son pequeños científicos. El problema son los adultos: destrozan la curiosidad de los niños. Superan en número a los niños. Votan. Manejan los recursos. Es por ello que mi público objetivo son los adultos.
Neil DeGrasse Tyson
El hombre es el único ser en la naturaleza que tiene conciencia de que va a morir. No se da cuenta de que, con la conciencia de la Muerte, sería capaz de ser más osado, de ir mucho más lejos en sus conquistas diarias, porque no tiene nada que perder, ya que la Muerte es inevitable
Paulo Coelho
No hay ningún estado social que no tenga sus costumbres y, por lo tanto, sus mentiras convencionales.
Søren Kierkegaard
Generalmente se quiere gozar de una muchacha como quien saborea una copa de champagne en el momento que espumea.
Søren Kierkegaard
Entendería cualquier decisión. Llevo tanto tiempo en el fútbol que me han salido pelos en los huevos
Manuel Preciado
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Proverbio Chino
Tú crees que me matas. Yo creo que te suicidas.
Antonio Porchia
Señor, sabemos que no hay otro orden, solo aquel que creamos, no hay más esperanza que nosotros, no hay más piedad que nosotros, no hay justicia, solo nosotros. Todas las cosas que son, son nuestras, pero tienen que importarnos, porque, si no nos importa nada, no existimos.
Terry Pratchett