Por la mañana temprano brillaba el sol, yo estaba tumbado en la cama preguntándome si ella habría cambiado, si su cabello sería rojo todavía.
Bob Dylan

Frases de Bob Dylan - Por la mañana temprano brillaba el sol, yo estaba tumbado en la cama preguntándome si ella habría cambiado, si su cabello sería rojo todavía.

Más Frases


Toda felicidad es negativa; ninguna satisfacción puede durar.
Arthur Schopenhauer
Es suficiente juzgar bien para hacer bien, y juzgar lo mejor posible para obrar también de la mejor manera. Cuando se está seguro de que es así, uno no puede dejar de estar contento
René Descartes
Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado. Alguien lo suficientemente amigo, cómo para decirme las verdades que no quiero oír, aún sabiendo que puedo irritarme. Por eso, en este mundo de indiferentes, necesito de alguien que crea en esa cosa misteriosa, desacreditada y casi imposible: ¡LA AMISTAD!
Charles Chaplin
Mi amor... Mi fe... Instilarán en tu pecho una calma preternatural. Descansarás por el cuidado... Te pondrás mejor... Y si no, Helen, si murieras... Entonces al menos aferraría yo tu mano querida en la muerte, y gustosamente... Oh, alegremente, descendería contigo a la noche de la tumba
Edgar Allan Poe
Por el laberinto se pierden fácilmente los hechos conocidos si no se planifican
Dmitri Mendeléyev
Con nosotros se trata de una relación profesora-alumno, eso es lo que la gente no entiende. Ella es la maestra y yo el alumno. Yo soy el famoso y se supone que tengo que saber todo, pero ella me enseñó todo lo que mierda sé.
John Lennon
En los jovenes mucha prudencia es mala señal.
Baltasar Castiglione
Se puede adquirir conocimientos y conciencia a lo largo de toda la vida, pero jamás en ninguna otra época de su existencia una persona volverá a tener la pureza y el desinterés con que, siendo joven, se enfrenta a la vida.
Fidel Castro
Es discreción saber disimular lo que no se puede remediar.
Mateo Alemán
Nuestras dudas son traidores que muchas veces nos hacen perder el bien que podríamos ganar si no temiéramos buscarlo.
William Shakespeare