Tienes un cerebro como Einstein, tienes un corazón como Jesús, tienes dos manos como la Madre Teresa, tienes una voluntad como Moisés, tienes un alma como Gandhi, tienes un espíritu como Buda. Entonces, ¿cómo puedes sentirte pobre y desdichado?
Facundo Cabral

Frases de Facundo Cabral - Tienes un cerebro como Einstein, tienes un corazón como Jesús, tienes dos manos como la Madre Teresa, tienes una voluntad como Moisés, tienes un alma como Gandhi, tienes un espíritu como Buda. Entonces, ¿cómo puedes sentirte pobre y desdichado?

Más Frases


Los errores son siempre perdonables, si se tiene la valentía de admitirlos.
Bruce Lee
En la guerra como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca
Marlene Dietrich
Tú golpe limpio tiene un ángulo para penetrar en el interior de las defensas del contrario.
Bruce Lee
Si vas a escuchar a la gente, escucha a los triunfadores. Escucha a las personas que saben lo que hacen y que demuestran el valor de lo que hacen.
Louise Hay
La pasión ante la malevolencia y la estupidez se apaga.
Alejandro Dolina
La enfermedad es a menudo para los débiles un medio de vencer
André Maurois
La comida siempre ha sido una parte importante en la cultura china -masculló Chen, ocupado comiendo-. Como dice Confucio: "Disfrutar de la comida y el sexo forma parte de la naturaleza humana". - ¿De veras? -nunca había leído esa cita. No podía ser que él se la hubiera inventado, ¿Verdad? Le pareció captar una ligera nota de humor en su tono.
Qiu Xiaolong
He aquí una evidencia que es también una norma; los únicos tónicos de la voluntad son la verdad y la justicia.
Santiago Ramón y Cajal
Además, para educar un público hay que comenzar por tenerlo, y para tenerlo hay que halagarlo. ¿O es que te resignas a ser el único suscriptor? Un gran diario, es decir, un diario con un gran público, es un partido; cada vintén representa un voto. Y se trata de electores que dan su voto y dinero encima: ninguna política consigue tanto.
Rafael Barrett
Amor escucha aún suave cuán triste su voz siempre me llama siempre sin respuesta mientras la lluvia cae ahora como entonces.
James Joyce