Todas las criaturas dependen de Dios, por muy grande que pueda parecer su conocimiento, su poder e independencia. Observad a los poderosos reyes de la tierra; tienen todo el poder del mundo que se puede conceder a una persona y, no obstante, cuando la muerte los llama, tienen que obedecer, como cuando llama a las puertas de los campesinos.
Abdu'l-Bahá

Frases de Abdu'l-Bahá - Todas las criaturas dependen de Dios, por muy grande que pueda parecer su conocimiento, su poder e independencia. Observad a los poderosos reyes de la tierra; tienen todo el poder del mundo que se puede conceder a una persona y, no obstante, cuando la muerte los llama, tienen que obedecer, como cuando llama a las puertas de los campesinos.

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Mi cerebro es para mí la más inexplicable de las máquinas - siempre zumbando, zumbando, el alza de buceo rugiente, y luego enterrados en el barro. ¿Y por qué? ¿Cuál es esta pasión por la?
Virginia Woolf
En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario.
George Orwell
¡Llora! No te avergüences de confesar que me quisiste un poco. ¡Llora! Nadie nos mira. Ya ves; yo soy un hombre... y también lloro
Gustavo Adolfo Bécquer
Para juzgar a un hombre, no preguntes en qué se ocupa, sino en qué se desocupa.
Anónimo
Hay dos cosas que deben ocurrir para que las nuevas tecnologías sean costeables para un uso masivo. La primera son las economía de escala. La otra es la necesidad de revisar constantemente el diseño. Es necesario tener diferentes versiones..
Elon Musk
Existen diferentes tipos de aplicaciones de fuerza y debes usar todos ellos.
Bruce Lee
Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón.
William Shakespeare
El mayor de todos los misterios es el hombre.
Sócrates
Como las olas del mar, los días y las horas baten nuestro espíritu llevando en su seno un dolor o un placer determinado que siempre acaba por pasar de largo.
Manuel Vicent
Una capital, por el contrario, se abre a las mercancías, a las ideas, a los emigrantes, da publicidad a sus últimos caprichos. La provincia detestaba semejante obscenidad. Ese pretendido lustre le parecía una baratija se tomaba tiempo para asimilar lo que venía de fuera
Pierre Sansot