Yo creía que ahora estaba en la plenitud de mis posibilidades y capacidades, así que cuando llegase mi hora final sería como derribar un árbol, como dejar una cosecha entera de manzanas por recoger. Eso es triste. Y sin embargo debería aceptarse. Porque si la vida ha sido tan rica, seguir aferrado a ella sería de ambiciosos y desgraciados.
Abraham Maslow

Frases de Abraham Maslow - Yo creía que ahora estaba en la plenitud de mis posibilidades y capacidades, así que cuando llegase mi hora final sería como derribar un árbol, como dejar una cosecha entera de manzanas por recoger. Eso es triste. Y sin embargo debería aceptarse. Porque si la vida ha sido tan rica, seguir aferrado a ella sería de ambiciosos y desgraciados.

Más Frases


Es de gran importancia disfrazar las propias inclinaciones y desempeñar bien el papel de hipócrata
Nicolás Maquiavelo
Estamos creciendo mucho en Europa, el negocio es cada vez más complejo, hay muchos acuerdos... Google tiene todos los problemas de una empresa que crece rápido
Eric Schmidt
Para decir: Yo te quiero, uno debe saber primero como pronunciar el Yo.
Ayn Rand
Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria.
Mahatma Gandhi
El guerrillero fatigado acribillará al que le creó. Se tornarán entre ellos. Exterminio
Benjamín Solari Parravicini
Ama a tus padres, si son justos y honestos; en caso contrario, sopórtalos.
Publilio Siro
Ni tus peores enemigos te pueden hacer tanto daño como tus propios pensamientos.
Buda Gautama
La superación de una autocomprensión fundamentalista significa no sólo la refracción reflexiva de las pretensiones dogmáticas de verdad, y por tanto una autolimitación cognitiva, sino el paso a otro nivel de la conciencia moral
Jürgen Habermas
Pido perdón al tiempo. Pongo mi palabra en plaza pública - qué más da - para que le muerda un perro, le agreda la intemperie, le asfixie el smoke de tanta mentira, de tanto olvido putrefacto, que no pudo pasar por los sumideros sociales; y tanta moda burda...
Luis Alberto Costales
Preguntaba Groucho Marx: 'Señorita, ¿se acostaría usted conmigo por un millón de dólares?'. 'Por supuesto', respondía ella. '¿Y por un dolar?', preguntaba de nuevo Groucho. '¿Qué se cree usted que soy?', contestaba la dama ofendida. 'Lo que usted es ya ha quedado claro, ahora estamos negociando el precio'.
Groucho Marx