Cada vez que hago bien, oh corazón, me invade una dulzura fresca, cuya virtud comprendo; veo dulces sonrisas en bocas que no existen, y manos invisibles que me están aplaudiendo
Agustín Acosta

Frases de Agustín Acosta - Cada vez que hago bien, oh corazón, me invade una dulzura fresca, cuya virtud comprendo; veo dulces sonrisas en bocas que no existen, y manos invisibles que me están aplaudiendo

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¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!
Charles Dickens
La nación vasca es una invención de la Historia que ha cuajado en la mente de unos fanáticos.
Gustavo Bueno
Le parecía que sólo ahora, en que empezaba a poder formular sus propios pensamientos, era cuando habían dado su paso definitivo.
George Orwell
No tenemos vida, sino estilo de vida, una abstracción de la vida, basada en el sagrado simbolismo de la comodidad.
Hakim Bey
La libertad es por tanto un gran bien, la tolerancia una gran virtud y la uniformidad una gran desdicha.
Aldous Huxley
Hay peores cárceles que las palabras.
Carlos Ruiz Zafón
En estas circunstancias existe un deber contra el cual se rebelan en el fondo mis hábitos y aún más el orgullo de mis instintos, a saber, el deber de decir: ¡Escuchadme, pues yo soy tal y tal. ¡Sobre todo, no me confundáis con otros!
Friedrich Nietzsche
Sabiduría es conocer y transformar
Paulo Coelho
Pero soy voraz con la vida. Hago demasiado de todo durante todo el tiempo. De repente, un día me fallará el corazón. El Cangrejo de Hierro me llevará como se llevó a mi padre. Pero yo no le tengo miedo al cangrejo. Al menos habré muerto de una enfermedad honorable. Tal vez, en mi lápida, inscriban: Este hombre murió a fuerza de vivir demasiado.
Ian Fleming
Oficio curioso el de la literatura: mientras menos se hace, mejor hay que hacerlo.
Jules Renard