Ser miembro pleno de la especie humana no puede reducirse a ser sólo un consumidor, sino que consiste en ser depositario del tesoro de preguntas y respuestas acumulado progresivamente por quienes nos precedieron.
Albert Jacquard

Frases de Albert Jacquard - Ser miembro pleno de la especie humana no puede reducirse a ser sólo un consumidor, sino que consiste en ser depositario del tesoro de preguntas y respuestas acumulado progresivamente por quienes nos precedieron.

Más Frases


A veces, me siento discriminada, pero no me hace enojar. Simplemente me asombra. ¿Cómo puede alguien negarse a sí mismo el placer de mi compañía? Está más allá de mí.
Zora Neale Hurston
A mí sus comentarios previos a la pelea no me influyeron. No me importan, siempre querré pegarle así de fuerte y siempre querré noquearla.
Holly Holm
Cuatro principios a tener en cuenta: Lo contrario es también frecuente. No basta mover para renovar. No basta renovar para mejorar. No hay nada que sea absolutamente empeorable.
Antonio Machado
El encono de ciertas mujeres contra las que tienen la desgracia de amar es una prueba del daño que hace, interiormente, la castidad.
Honoré de Balzac
Quien observa lo hace desde un cierto punto de vista, lo que no sitúa al observador en el error. El error en verdad no es tener un cierto punto de vista, sino hacerlo absoluto y desconocer que aun desde el acierto de su punto de vista es posible que la razón ética no esté siempre con él.
Paulo Freire
No pocas veces ya he dicho adiós; conozco las horas desgarradoras de la despedida.
Friedrich Nietzsche
Juro por mi vida y por mi amor por ella, que nunca viviré para otro hombre, ni pediré a otro hombre que viva para mí.
Ayn Rand
Al trabajo de la tierra. El hombre que preguntó por el camino desapareció.
Yosa Buson
Si amas sin despertar amor, esto es, si tu amor, en cuanto amor, no produce amor recíproco, si mediante una exteriorización vital como hombre amante no te conviertes en hombre amado, tu amor es impotente, una desgracia
Karl Marx
Si me haces llorar, tendrá también pena tu alma
Horacio