Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad. Agustín de Hipona
La gloria, en verdad, no es otra cosa que un olvido aplazado. Santiago Ramón y Cajal
Naces solo y mueres solo, y en el paréntesis la soledad es tan grande que necesitas compartir la vida para olvidarlo. Erich Fromm
La ambición, el lujo, y la arrogancia exigen un escenario. Séneca
Es justo allí a mitad de camino entre el huerto desnudo y el huerto verde, cuando las ramas están a punto de estallar en flor, en rosa y blanco, que tememos lo peor. Robert Frost
Pensé que un hombre puede ser enemigo de otros hombres, de otros momentos de otros hombres, pero no de un país: no de luciérnagas, palabras, jardines, cursos de agua, ponientes Jorge Luis Borges
La facultad del oído es una cosa sensible: muy pronto se sacia y al poco tiempo se cansa y aburre. Martín Lutero
A eso que algunos llaman libertad, otros llaman licencia Quintiliano
El hombre que pretende obrar guiado sólo por la razón esta condenado a obrar muy raramente. Gustave Le Bon
El que se entrega al mal por el mal mismo no actúa por debilidad, sino por fuerza; y de ese modo no lamenta por la mañana los excesos cometidos la noche anterior, sino que se felicita por haberlos cometido. En esta dirección se halla la felicidad, no cabe la menor duda. Marqués de Sade
Nunca fui uno de aquellos bebedores silenciosos, que beben día y noche sin parar. Me encantaban las fiestas y trasnochar. Cuando bebía, era sólo por el efecto. Con todas las copas que he tomado, no recuerdo haber disfrutado de ninguna. El único motivo por el que bebía era para superar mi timidez. Ava Gardner