La unidad de pensamiento, que de ningún modo quiere decir la servidumbre de la opinión, es sin duda condición indispensable del éxito de todo programa político.
José Martí

Frases de José Martí - La unidad de pensamiento, que de ningún modo quiere decir la servidumbre de la opinión, es sin duda condición indispensable del éxito de todo programa político.

Más Frases


Basta mirar: se cubre de verdad la mirada. Basta escuchar: retumba la sangre en las orejas. De cada aliento sale la ardiente bocanada de tantos corazones unidos por parejas
Miguel Hernández
La felicidad es una mentira cuya búsqueda causa todas las calamidades de la vida.
Gustave Flaubert
No vengas aquí si eres militar, te vamos a debilitar, a quitar las ganas de gritar
Kase.O
Un espíritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección y que precisamente los acontecimientos que parecieron haberse dirigido en contra de su activación y amenazaban con consumar su hundimiento, han sido los signos más favorables de su regeneración
Novalis
No se comprende primero y luego actúa. Cuando comprendemos, esa compresión absoluta es la acción.
Jiddu Krishnamurti
Decirle adiós al personaje que has interpretado es muy duro. Le has conocido y has sido él durante un buen período de tiempo, porque virtualmente comes, duermes, bebes y trabajas con ese tipo en tu mente. Y de pronto un buen día, tienes que decirte a ti mismo que ya está, y te despides
Johnny Depp
Para el pueblo colonizado, el valor más esencial, por ser el más concreto, es primordialmente la tierra: la tierra que debe asegurar el pan y, por supuesto, la dignidad
Frantz Fanon
La cocina es multisensorial. En el instante en el que pruebas un plato, la información que llega al cerebro es impresionante.
Ferran Adrià
El absoluto es el punto indiferente de todos los polos, más allá de la existencia y la no existencia, más allá de lo real y lo irreal.
Lucian Blaga
Conde de Montecristo:El primer sentimiento fue el de la repugnancia, el segundo fue el de la indiferencia, y el tercero la curiosidad.
Alexandre Dumas