Así como hay una calle Voluntarios de la Patria, podría haber otra que se llamara, inversamente, calle Traidores de la Patria.
Nélson Rodrigues

Frases de Nélson Rodrigues - Así como hay una calle Voluntarios de la Patria, podría haber otra que se llamara, inversamente, calle Traidores de la Patria.

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Por lo tanto, una de las mejores maneras de aprender algo es enseñar lo que usted quiere aprender a otros. Como enseñan en la escuela dominical: Da y recibirás. Mientras más tiempo invierta usted personalmente en la enseñanza de sus hijos sobre el dinero, más inteligentes se volverán todos ustedes.
Robert Kiyosaki
El tiempo es un niño que juega como un niño. Yo soy uno pero contrapuesto a mí mismo soy joven y viejo al mismo tiempo.
Carl Gustav Jung
Quiero pedir disculpas a la audiencia, a nuestra querida compañera, y sobre todo quiero pedir disculpas... ¡A Intereconomía por habérsela colado!
José Miguel Monzón Navarro
Mis héroes son los que cometieron errores, pero los enmendaron y se recuperaron.
Paul David Hewson
Mientras las ondas de la luz al beso palpiten encendidas; Mientras el sol las desgarradas nubes de fuego y oro vista; Mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías. Mientras haya en el mundo primavera,¡Habrá poesía!
Gustavo Adolfo Bécquer
Soportad con toda dulzura las pequeñas ofensas, las ligeras molestias y privaciones que sufrís a diario, pues con todas estas menudas ocasiones, si las aprovecháis con amor y dilección, ganaréis enteramente su Corazón y será todo vuestro
Francisco de Sales
Deben permanecer atentos en sus sitios de trabajo a la espera de mis informaciones. Las fuerzas leales respetando el juramento hecho a las autoridades, junto a los trabajadores organizados, aplastarán el golpe fascista que amenaza a la Patria
Salvador Allende
Donde no hay harina, todo es mohína.
Proverbio
A la señora de enfrente se le ha muerto el marido, el matrimonio es la trampa, yo no me caso por eso.
Anónimo
Hasta los sentimientos buenos, si se exaltan en demasía, son capaces de conducirnos a errores deplorables
Jaime Balmes