Somos seres de perversidad inmensa cada uno de nostros; villanos para quienes no existe más Dios que sus deseos, más leyes que los límites de su resistencia, más cuidados que sus placeres; sin principios, desenfrenados, disolutos, ateos. Indudablemente existen muy pocos excesos que no cometamos.
Marqués de Sade

Frases de Marqués de Sade - Somos seres de perversidad inmensa cada uno de nostros; villanos para quienes no existe más Dios que sus deseos, más leyes que los límites de su resistencia, más cuidados que sus placeres; sin principios, desenfrenados, disolutos, ateos. Indudablemente existen muy pocos excesos que no cometamos.

Más Frases


En la bondad se encierran todos los géneros de la sabiduría.
Eurípides
No es justo que viva de la caridad de otros quien puede bastarse a sí mismo
Juan Bosco
La felicidad es una cosa loca, pero tan delicada también. Tiene flores y amores de todos los colores, tiene nidos de pajaritos, todo eso ella tiene, y es por ella ser así tan delicada que yo siempre la trato bien
Vinicius de Moraes
Yo tenía un par de años más que ella, pero nos enamoramos, en el cuarenta y seis nos casamos y en el setenta y tres la perdí. Eso duró mi historia sentimental
Miguel Delibes
Es un gran obstáculo para la felicidad esperar demasiado.
Bernard le Bovier de Fontenelle
No hay ninguna felicidad, y de eso estoy seguro, que se pueda obtener del escapar, y mucho menos de huir hacia el pasado.
Jorge Bucay
La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino
Simón Bolívar
No hay enemigo peor ni más dañoso para el alma que tú mismo, si no estás bien avenido con el espíritu
Tomás de Kempis
El aire es utilísimo para la vida. Siempre que os pongáis delante de un hombre debéis recordar este aforismo: Un hombre, por mucho que valga, vale menos que el volumen de aire que desaloja
Ángel Ganivet
Ayer, al abrir los ojos sobre el mundo, vi el cielo revolverse de parte a parte. Yo quise levantarme, pero el silencio sin extrañas refluyó hacia mí, sus alas paralizadas. Irresponsable, a caballo entre la Nada y el Infinito, me puse a llorar.
Frantz Fanon