¡Yo soy un servidor público, no un jugador del poder!
Alvaro Uribe

Frases de Alvaro Uribe - ¡Yo soy un servidor público, no un jugador del poder!

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Entre lo que deseamos vivir y el intrascendente ajetreo en que sucede la mayor parte de la vida, se abre una cuña en el alma que separa al hombre de la felicidad como al exiliado de su tierra.
Ernesto Sabato
Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
Confucio
Hasta marzo de 2004 todos los Gobiernos de España cumplieron el pacto constitucional, ese acuerdo básico en las reglas de juego cuyo máximo objetivo es la lealtad a España y la lealtad a la ley y al Estado de Derecho, que debía estar por encima de las diferencias ideológicas
José María Aznar
El hombre no puede vivir solo para comer, beber y dormir. Una vez satisfechas las exigencias materiales, aparecerán con gran fuerza las necesidades a las que se atribuye un carácter artístico. Tantos individuos son equivalentes a tantos deseos, y estos son más variados cuanto más civilizada esté la sociedad y más desarrollado el hombre
Piotr Kropotkin
Si una metafísica y una física como estas no son como filosofía, es que nada lo es, y San Pablo no habría tenido necesidad de advertirnos que nos guardásemos de ella.
Thomas Hobbes
Tu no tienes ganas y yo me muero por darte las fuerzas que hagan falta.
Alejandro Sanz
No turbes, pues, mi paz con tus discursos, amigo: mucho sabes; pero mi sueño sabe más... ¡Aléjate! No quiero gloria ni heredad ninguna: yo lo que tengo, amigo, es un profundo deseo de dormir
Amado Nervo
Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana; y yo no estoy seguro sobre el universo.
Albert Einstein
Soy un individuo detestable. Mis ideales son el ajedrez y el dinero. Quiero ser riquísimo. Todos quieren serlo, pero ninguno lo dice. ¿Es pecado?
Bobby Fischer
El cuchillo es lo más útil, lo más inmortal y genial creado por el hombre. El cuchillo era una guillotina, el cuchillo es el medio y remedio universal para la solución de todos los nudos gordianos y el camino de las parejas sigue el filo de un cuchillo que es el único camino digno de un espíritu que no conoce el temor.
Yevgueni Zamiatin