El amor, el tabaco, el café y, en general, todos los venenos que no son lo bastante fuertes para matarnos en un instante, se nos convierten en una necesidad diaria.
Enrique Jardiel Poncela

Frases de Enrique Jardiel Poncela - El amor, el tabaco, el café y, en general, todos los venenos que no son lo bastante fuertes para matarnos en un instante, se nos convierten en una necesidad diaria.

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Temes a la imaginación. Y a los sueños más aún. Temes a la responsabilidad que puede derivarse de ellos. Pero no puedes evitar dormir. Y si duermes, sueñas. Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay manera de controlarlos
Haruki Murakami
Al hablar de destrucción de fuerzas enemigas hemos de observar que nada nos obliga a limitar este concepto simplemente a las fuerzas físicas, sino que por el contrario, deben comprenderse en ellas, necesariamente, las morales.
Carl von Clausewitz
Jesús vino a la tierra para padecer...Y para evitar los padecimientos -también los terrenos- de los demás.
Josemaría Escrivá de Balaguer
Tu cuerpo y el mío, guardaron secretos, y una rara armonía.
Celeste Carballo
La diplomacia soviética es una diplomacia proletaria, una diplomacia bolchevique; que aprovecha todas las contradicciones de los países imperialistas para ahondar sus disidencias y fortalecer el movimiento revolucionario internacional.
José Díaz Ramos
Para mí, el trabajo es una necesidad absoluta, no puedo dejarlo afuera de mi vida.
Vincent van Gogh
El cariño paternal, el contacto físico, la ternura amorosa hacia todos los seres vivos, la responsabilidad social y la atención especial a los menos privilegiados, todos estos conceptos son tan simples de entender. Entonces, ¿por qué su práctica parece costarnos tanto?
Dalai Lama
Amar no es una palabra cursi, termina siendo cursi el que pretende amar sin usarla. Frases sueltas.
Roque Valero
Cinco minutos antes no es la hora. Cinco minutos después no es la hora. La hora es la hora
Marlene Dietrich
Por encima de todo está la bondad afectuosa. Así como la luz de la luna ilumina sesenta veces más que la de las estrellas, la bondad afectuosa libera al corazón de una forma sesenta veces más efectiva que todos los demás logros religiosos juntos.
Buda Gautama