La necesidad más profunda del hombre es, entonces, la necesidad de superar su separatidad, de abandonar la prisión de su soledad.
Erich Fromm

Frases de Erich Fromm - La necesidad más profunda del hombre es, entonces, la necesidad de superar su separatidad, de abandonar la prisión de su soledad.

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Hoy mi deber era cantarle a la patria, alzar la bandera, sumarme a la plaza
Silvio Rodríguez
Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre. El fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido.
Paul Valéry
La costumbre es, pues, gran guía de la vida humana.
David Hume
Pero el temor a morir en ese lugar no era tan fuerte como el otro miedo, el miedo a que el mundo perdiera la cordura, a que pudiera suceder cualquier cosa, a que no se pudiera confiar en nada, a que no hubiese nada seguro. A que el mundo fuese un lugar tan terrible.
Orson Scott Card
El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas.
José Saramago
Cada persona que vence en cualquier empresa debe estar dispuesta a quemar sus naves y eliminar todas las posibilidades de dar marcha atrás. Sólo así puede tener la seguridad de mantener ese estado mental conocido como deseo ardiente de ganar, esencial para el éxito.
Napoleon Hill
Y sigo aquí tocando fondo, desde mi país que es este quinto piso, desde tu exilio voluntario la nostalgia sigue de primer ministro
Ricardo Arjona
George tiene tanto gracia como humor pero además lleva un extraño genio amargo. George en sí, no es misterioso, pero el misterio dentro de él es grandísimo, es ver como se descubre poco a poco; eso es putamente interesante
John Lennon
Antes de despedirme, felicitar a todos los barcelonistas por el reciente título de liga conseguido por mi equipo. En esta vida hay pocas cosas tan grandes como el Barcelona.
Antonio Gasset
Con las palabras y los gestos, el querido Juan Pablo II no se cansó de advertir al mundo que si el hombre se deja abrazar por Cristo, no menoscaba la riqueza de su humanidad; si se adhiere a él con todo su corazón, no le falta nada. Al contrario, el encuentro con Cristo hace nuestra vida más apasionante.
Benedicto XVI