De todos los despotismos, el de los doctrinarios o de los inspirados religiosos es el peor. Son tan celosos de la gloria de su dios y del triunfo de su idea, que no les queda corazón ni para la libertad, ni para la dignidad, ni para el sufrimiento de los demás hombres vivientes, de los hombres reales.
Mijaíl Bakunin

Frases de Mijaíl Bakunin - De todos los despotismos, el de los doctrinarios o de los inspirados religiosos es el peor. Son tan celosos de la gloria de su dios y del triunfo de su idea, que no les queda corazón ni para la libertad, ni para la dignidad, ni para el sufrimiento de los demás hombres vivientes, de los hombres reales.

Más Frases


Ningún Gobierno puede estar seguro por mucho tiempo sin una formidable oposición.
Benjamín Disraeli
El hombre nace libre, responsable y sin excusas
Jean-Paul Sartre
De todas las reacciones posibles ante una injuria, la más hábil y económica es el silencio.
Santiago Ramón y Cajal
En lugar de ser un hombre de éxito, busca ser un hombre valioso: lo demás llegará naturalmente.
Albert Einstein
La democracia constituye necesariamente un despotismo, por cuanto establece un poder ejecutivo contrario a la voluntad general. Siendo posible que todos decidan contra uno cuya opinión pueda diferir, la voluntad de todos no es por tanto la de todos, lo cual es contradictorio y opuesto a la libertad.
Immanuel Kant
Hacedme caso con esto que os digo: prometo que voy a traer un título a Miami.
Shaquille O'Neal
Solemos decir que los inventos y descubrimientos que cambiaron nuestras vidas dependen de máquinas complejas. La verdad, sin embargo, es que seguimos aquí gracias a los porotos.
Umberto Eco
Sin lugar a dudas, el tabaco es una de las principales causas de las estadísticas.
Anónimo
Una lenta ceremonia incomprensible nos había acercado en la noche desde nuestras infinitas distancias
Julio Cortázar
Marx concibe el movimiento social como un proceso natural regido por leyes que no sólo son independientes de la voluntad, la conciencia y la intención de los hombres, sino que, además, determinan su voluntad, su conciencia y sus intenciones.
Lenin