Hay un viejo chiste, Dos mujeres de edad en un hotel de alta montaña comenta una a la otra, ¡Vaya, aquí la comida es realmente terrible!, y contesta la otra: ¡Y además las raciones son tan pequeñas!. Pues básicamente así es como me parece la vida, llena de soledad, histeria, sufrimiento, tristeza y sin embargo se acaba demasiado deprisa.
Woody Allen

Frases de Woody Allen - Hay un viejo chiste, Dos mujeres de edad en un hotel de alta montaña comenta una a la otra, ¡Vaya, aquí la comida es realmente terrible!, y contesta la otra: ¡Y además las raciones son tan pequeñas!. Pues básicamente así es como me parece la vida, llena de soledad, histeria, sufrimiento, tristeza y sin embargo se acaba demasiado deprisa.

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La única salvación para los vencidos es no esperar salvación alguna.
Virgilio
Me parecía que la tierra no hubiera sido habitable si no hubiese tenido a nadie a quien admirar.
Simone de Beauvoir
Con su propio rincón, junto a un ser querido que le escucha como usted me escucha ahora, ángel mío, con la boca y los ojos abiertos en una noche de invierno.
Fiódor Dostoyevski
Escóndeme que el mundo no me adivine. Escóndeme como el tronco su resina, y que yo te perfume en la sombra, como la gota de goma, y que te suavice con ella, y los demás no sepan de dónde viene tu dulzura
Gabriela Mistral
Tratar con la gente es, probablemente, el mayor problema que se afronta, especialmente si se es un hombre de negocios.
Dale Carnegie
Lo que ahora no alcanza la perfección, la alcanzará en un intento posterior o reiterado; nada de lo que abrazó la historia es pasajero, y a través de transformaciones innumerables renace de nuevo en formas siempre más ricas
Novalis
En verdad os digo que el que menos tiene es el más libre; bendita sea la pequeña pobreza
Friedrich Nietzsche
Tal es mi decisión: lo que es por mí, nunca tendrán los criminales el honor que corresponde a los ciudadanos justos; no, por mi parte tendrá honores quienquiera que cumpla con el estado, tanto en muerte como en vida.
Sófocles
No hay duda que todo conocimiento empieza con la experiencia
Immanuel Kant
De devociones absurdas y santos amargados, líbranos, Señor.
Santa Teresa de Jesús