A D'Oropel no le hacía falta una torre con diez mil trolls acampados alrededor. Le bastaban un libro de contabilidad y su propio ingenio. Funcionaba mejor, salía más barato y por las noches se podía ir de fiesta.
Terry Pratchett

Frases de Terry Pratchett - A D'Oropel no le hacía falta una torre con diez mil trolls acampados alrededor. Le bastaban un libro de contabilidad y su propio ingenio. Funcionaba mejor, salía más barato y por las noches se podía ir de fiesta.

Más Frases


El sabio quiere siempre aquello que está obligado a hacer.
Séneca
Sin utilizar sustancias dopantes, es humanamente imposible ganar el Tour
Lance Armstrong
Darse cuenta de que nuestro conocimiento es ignorancia, es una noble comprensión interna. Considerar nuestra ignorancia como conocimiento es enfermedad mental. Sólo cuando nos cansamos de nuestra enfermedad, dejamos de estar enfermos. El sabio no está enfermo, por estar cansado de la enfermedad.Este es el secreto de la salud
Lao-Tse
Las sentencias cortas se derivan de una gran experiencia.
Miguel de Cervantes
Nadie tiene más posibilidades de caer en el engaño que aquel para quien la mentira se ajusta a sus deseos.
Jorge Bucay
No se puede decir más claro que la CEDA, que no se fijaba en la calidad de las personas, fue a la colaboración con los lerrouxistas a sabiendas de que iba a encubrir los negocios sucios, a colaborar con ellos. Y ya conocéis el viejo axioma español que dice: ¡A autores y encubridores, pena por igual!
José Díaz Ramos
La intolerancia de casi todas las religiones que han conservado la unidad de Dios es tan evidente como los principios contrarios contrarios de los politeístas.
David Hume
Que van a hacer jóvenes viejos cuando se mueran de aburrimiento, rezaran una oración porque se suelte el dinero.
Celeste Carballo
Soy una palabra rara. Me gustan las palabras. Yo siempre he comparado el escrito con la música. Eso es lo que siento acerca de los buenos párrafos: cuando realmente funcionan, es como la música.
Hunter S. Thompson
La crítica del jefe por el subordinado debe ser un accidente, no un hábito
André Maurois