Elegiré amigos entre los hombres, pero no esclavos ni amos. Elegiré sólo a los que me plazcan, y a ellos amaré y respetaré, pero no obedeceré ni daré órdenes. Y uniremos nuestras manos cuando queramos, o andaremos solos cuando lo deseemos
Ayn Rand

Frases de Ayn Rand - Elegiré amigos entre los hombres, pero no esclavos ni amos. Elegiré sólo a los que me plazcan, y a ellos amaré y respetaré, pero no obedeceré ni daré órdenes. Y uniremos nuestras manos cuando queramos, o andaremos solos cuando lo deseemos

Más Frases


Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay tanta gente que ama a sus perros más que a los hombres.
Aldous Huxley
La desesperación es el resultado de pretender tomarse en serio la vida con todas sus bondades, la justicia y la razón, y de cumplir con sus exigencias
Hermann Hesse
¿Qué es la moda? Desde el punto de vista artístico una forma de fealdad tan intolerable que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses
Oliverio Girondo
Pretender que los hombres sean perfectos dentro de los elementos de la conducción sería pretender lo imposible. ¡Lo que nosotros tenemos que tratar es que sea perfecta, a pesar de los defectos de los hombres!
Juan Domingo Perón
Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos.
Miguel de Unamuno
El Rey sirvió de apaciguador de fieras irredentistas en la época de la transición, cuando durante varios años la pelota democrática estuvo en el alero. Después ha sabido colaborar a difundir una imagen positiva y razonablemente glamurosa de España por el mundo
Fernando Savater
Si el lema de 'Arriba España', que hoy gritan con emoción muchos, muchos que no son ni serán fascistas, lo hubieran adoptado los del bando de enfrente, el tanto por ciento de sus probabilidades de triunfar hubiera sido, por este simple hecho, infinitamente mayor
Gregorio Marañón
Así decía el hierro al imán: te odio porque me atraes sin que poseas fuerza suficiente para unirme a ti.
Friedrich Nietzsche
El fuego prueba el oro; la miseria los hombres fuertes.
Séneca
El éxito depende de las glándulas – de las glándulas sudoríparas.
Zig Ziglar