Las familias tradicionales rodarán y se hundirán en causas criminales. Los nuevos ricos caerán en crímenes espectaculares, más no serán hundidos. El oro salva. Los humildes serán desalojados, despreciados, olvidados. Ellos serán motivo de vejámenes
Benjamín Solari Parravicini

Frases de Benjamín Solari Parravicini - Las familias tradicionales rodarán y se hundirán en causas criminales. Los nuevos ricos caerán en crímenes espectaculares, más no serán hundidos. El oro salva. Los humildes serán desalojados, despreciados, olvidados. Ellos serán motivo de vejámenes

Más Frases


Las mujeres modernas olvidan que para desvestirse y desvestirlas se requiere un mínimo de indumentaria.
Oliverio Girondo
Comenzando hoy, trata a todo el mundo que conozcas como si fueses a morir a media noche. Extiéndeles toda la atención, amabilidad y comprensión que puedas reunir y hazlo sin esperar ninguna recompensa. Tu vida no será la misma otra vez.
Og Mandino
Ella era equilibrada, distinta; exactamente el renuevo que mi sangre necesitaba.
Miguel Delibes
Bajo ninguna tiranía desearía vivir, pero puestos a escoger detestaría menos la de uno solo que la de muchos: un déspota tiene siempre algún momento bueno; una asamblea de déspotas no lo tiene jamás.
Voltaire
La vida es una serie de encuentros, la vida después de la vida también ha de serlo.
Doménico Cieri Estrada
No me hables como si comprendieras mis pecados. —No me hables tú a mí como si supieras qué comprendo y qué no comprendo. Alvin se rió, sombrío. —Oh, qué boca tienes. —No tienes respuesta para lo que he dicho, así que me reprochas lo que digo. —No voy a reprocharte nada. Te he dicho que no vengas conmigo.
Orson Scott Card
Los verdaderos bienes, sólidos y eternos, son aquellos que dan la razón.
Séneca
Ella es la mujer más encumbrada y la joya más noble de la cristiandad después de Cristo... ella es la nobleza, sabiduría y santidad personificadas. Nunca podremos honrarla lo suficiente. Aún cuando ese honor y alabanza debe serle dado en un modo que no falte a Cristo ni a las Escrituras
Martín Lutero
Si te llegare la prosperidad, no te regocijes, y si te sobreviniere la humillación, no te acongojes, pues ambas pasarán y dejarán de ser.
Bahá'u'lláh
Estos títulos de duque, conde y marqués fueron introducidos en el imperio en tiempos de Constantino el Grande y provinieron de las costumbres de la militia germánica.
Thomas Hobbes