Las familias tradicionales rodarán y se hundirán en causas criminales. Los nuevos ricos caerán en crímenes espectaculares, más no serán hundidos. El oro salva. Los humildes serán desalojados, despreciados, olvidados. Ellos serán motivo de vejámenes
Benjamín Solari Parravicini

Frases de Benjamín Solari Parravicini - Las familias tradicionales rodarán y se hundirán en causas criminales. Los nuevos ricos caerán en crímenes espectaculares, más no serán hundidos. El oro salva. Los humildes serán desalojados, despreciados, olvidados. Ellos serán motivo de vejámenes

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Si tenéis la fuerza, nos queda el derecho.
Victor Hugo
Lo importante se halla en la mirada, no en la cosa mirada
André Gide
La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.
Aristóteles
El pueblo inglés piensa que es libre y se engaña: lo es solamente durante la elección de los miembros del Parlamento: tan pronto como éstos son elegidos, vuelve a ser esclavo, no es nada. El uso que hace de su libertad en los cortos momentos que la disfruta es tal, que bien merece perderla. - El Contrato Social
Jean-Jacques Rousseau
¿Cómo era posible que el hombre tuviese tanto poder, estuviese tan lleno de virtud y, al mismo tiempo, fuera tan vil y rastrero?
Mary Shelley
Dejad esa tendencia de esperarlo todo de los gobernantes y grabad en vuestra conciencia la convicción de que este proceder rebaja el nivel moral de los pueblos.
Leandro Alem
No contemples las faltas de los otros, sino sus virtudes, y piensa en tus propios defectos y debilidades.
Santa Teresa de Jesús
En todo anarquista hay un dictador fracasado.
Benito Mussolini
Si algo he aprendido en las cavilaciones de mi larga vida es que estamos mucho más lejos de poseer un profundo conocimiento de los procesos elementales de lo que cree la mayoría de nuestros contemporáneos, de modo que las celebraciones responden poco a la situación real
Albert Einstein
Sólo hay una cosa en el mundo peor que estar en boca de los demás, y es no estar en boca de nadie.
Oscar Wilde