Una revolución no es digna de llamarse tal si con todo el poder y todos los medios de que dispone no es capaz de ayudar a la mujer doble o triplemente esclavizada, como lo fue en el pasado a salir a flote y avanzar por el camino del progreso social e individual.
León Trotski

Frases de León Trotski - Una revolución no es digna de llamarse tal si con todo el poder y todos los medios de que dispone no es capaz de ayudar a la mujer doble o triplemente esclavizada, como lo fue en el pasado a salir a flote y avanzar por el camino del progreso social e individual.

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Cuando no se puede lograr lo que se quiere, mejor cambiar de actitud.
Terencio
Todo empieza por la educación que recibimos, así es que deberíamos educar de otro modo. No comparto esa educación según la cual tú eres bueno si eres mejor que alguien, y eres malo si eres peor que otros
Jorge Bucay
El capitalismo ofrece una legitimación del poder, que ya no baja del cielo de las tradiciones culturales, sino que puede obtenerse desde la misma base del trabajo social
Jürgen Habermas
El peligro del más solitario es el amor, el amor a todo lo que vive.
Friedrich Nietzsche
Si me hubiera parado a pensarlo, hubiera comprendido que mi devoción por Clara no era más que una fuente de sufrimiento. Quizás por eso la adoraba más, por esa estupidez eterna de perseguir a los que nos hacen daño
Carlos Ruiz Zafón
La percepción corporal sugiere una relación armoniosa del cuerpo y del espíritu, ambos inseparables.
Bruce Lee
Songo le dio a Borondongo y Borondongo le dio a Bernabe...azúcar, dulce doble matanza.
Alfonso Lanzagorta
El optimista ve la copa medio llena. El pesimista la ve medio vacía. El borracho la ve triple.
Roberto Fontanarrosa
Cualquier aceleración constituye un avance, la señorita Gloria. Naturaleza no tenía conocimiento de la tasa laboral moderno. Desde un punto de vista técnico el conjunto de la infancia es un puro sinsentido. Simplemente perdido el tiempo. Un residuos insostenible de tiempo.
Karel Capek
Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino.
Emil Cioran