El hombre propone pero Dios dispone Tomás de Kempis
Cuando un loco parece completamente sensato es ya el momento, en efecto, de ponerle la camisa de fuerza. Edgar Allan Poe
Siempre hay algo ridículo en las emociones de la gente que uno ha dejado de amar. Oscar Wilde
Evita la conversación de aquellas personas cuya palabra, en vez de ser trabajo, es placer. Los grandes parlanchines suelen ser espíritus refinadamente egoístas, que buscan nuestro trato, no para estrechar lazos sentimentales, sino para hacerse admirar y aplaudir. Santiago Ramón y Cajal
La riqueza es buena cuando lleva alegría a otros. Og Mandino
Pues bien, no es posible dar un principado a todos, no es posible que todos tengan la misma suerte, pero sí es posible que a todos se les ofrezca por igual Giordano Bruno
No hay razón donde hay fuerza. Pedro Calderón de la Barca
¡Oh celos! La más grande de las bagatelas. Friedrich von Schiller
Siempre siento que cuando vaya a Edimburgo, de muchas maneras yo voy a casa. Alan Rickman
Me temo que Nietzsche fue destruido porque fue anegado por lo anticuado. Harold Bloom
Te voy a lanzar a Santo Tomás encima Gustavo Bueno