Hago mi camino cansado y polvoriento, y detenida y dudosa queda tras de mí la juventud, que baja su hermosa cabeza y se niega a acompañarme.
Hermann Hesse

Frases de Hermann Hesse - Hago mi camino cansado y polvoriento, y detenida y dudosa queda tras de mí la juventud, que baja su hermosa cabeza y se niega a acompañarme.

Más Frases


La risa no es más que la gloria que nace de nuestra superioridad.
Thomas Hobbes
Uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan, y aquí se te extraña tanto, que sigues aquí
Ricardo Arjona
A los generosos les hace felices ver a otros felices; los avaros no proceden igual, porque pueden conseguir una felicidad mil veces mayor no haciéndolo. No existe otra razón
Mark Twain
El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez nos miramos con una mirada inteligente
Marguerite Yourcenar
El límite de cada dolor es un dolor mayor.
Emil Cioran
Si no viene el vendrá otro mejor o parecido
Enrique Cerezo
Es evidente que las leyes escritas no se parecen, ni por el forro, a las leyes naturales. ¡Valiente majestad la de esos pergaminos viejos que cualquier revolución quema en la plaza pública aventando las cenizas para siempre! Una ley que necesita del gendarme usurpa el nombre de ley. No es tal ley: es una mentira odiosa
Rafael Barrett
Se deben poner escuelas gratuitas para la niñas, de se les enseñará la doctrina cristiana, a leer, a escribir, coser, bordar, y principalmente inspirarles amor al trabajo, para separarlas de la ociosidad, tan perjudicial o más en las mujeres que en los hombres.
Manuel Belgrano
Saber envejecer es la obra maestra de la sabiduría y una de las partes más difíciles del gran arte de vivir
Henri-Frédéric Amiel
El secreto de mi felicidad está en no esforzarse por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo.
André Gide