Me encantaría saber qué pasaría si un día llegase del cielo la noticia de que el buen Dios se dispone a enviar una comisión de ángeles con plenos poderes para viajar por Europa, como los jueces en Inglaterra, y poner fin a los grandes procesos que, en el mundo, no tienen otro juez que el derecho del más fuerte.
Georg Christoph Lichtenberg

Frases de Georg Christoph Lichtenberg - Me encantaría saber qué pasaría si un día llegase del cielo la noticia de que el buen Dios se dispone a enviar una comisión de ángeles con plenos poderes para viajar por Europa, como los jueces en Inglaterra, y poner fin a los grandes procesos que, en el mundo, no tienen otro juez que el derecho del más fuerte.

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Realmente no hay por qué desesperarse si se tiene la conciencia exacta, crítica, de los problemas, de las dificultades y hasta de los peligros que se deben enfrentar.
Paulo Freire
Lo difícil no es ganar dinero sin más -se lamentaba-. Lo difícil es ganarlo haciendo algo a lo que valga la pena dedicarle la vida
Carlos Ruiz Zafón
Una mentira repetida muchas veces se convierte en una gran verdad.
Lenin
Mi amor... Mi fe... Instilarán en tu pecho una calma preternatural. Descansarás por el cuidado... Te pondrás mejor... Y si no, Helen, si murieras... Entonces al menos aferraría yo tu mano querida en la muerte, y gustosamente... Oh, alegremente, descendería contigo a la noche de la tumba
Edgar Allan Poe
Nunca pensamos llegar hasta donde hemos llegado, pero aquí estamos.
Selena
No es necesario decir todo lo que se piensa, lo que si es necesario es pensar todo lo que se dice
Quino
Por muy exigente que se sea en amor, se perdonan más faltas que en la amistad
Jean de la Bruyere
Recuerda que los ganadores hacen lo que los perdedores no quisieron hacer.
H. Jackson Brown
La ingratud es el crimen más grande que pueden los hombres atreverse a cometer
Simón Bolívar
El ser humano no necesariamente tiene que caer en la angustia. No es parte de la naturaleza del espíritu sino de una horrible enajenación. Kierkegaard hablaba de un abismo insuperable entre el hombre y Dios... Yo no tengo angustia, porque yo soy Dios y sé que la angustia no es ni existencialmente ni ónticamente necesaria...
Horst Matthai Quelle