A mí no me va eso del nirvana o los jardines con minas tocando la flauta. A los dos días ya te querés cortar las pelotas. Al Cielo le pondría canchitas y un par de bares, porque en el bar estás en tu casa y a la vez estás balconeando la calle.
Roberto Fontanarrosa

Frases de Roberto Fontanarrosa - A mí no me va eso del nirvana o los jardines con minas tocando la flauta. A los dos días ya te querés cortar las pelotas. Al Cielo le pondría canchitas y un par de bares, porque en el bar estás en tu casa y a la vez estás balconeando la calle.

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Al cristianismo no se le debe adornar ni engalanar: él ha hecho una guerra a muerte a ese tipo superior de hombre, él ha extraído de esos instintos, por destilación, el mal, el hombre malvado — el hombre fuerte considerado como hombre típicamente reprobable, como hombre réprobo.
Friedrich Nietzsche
De vez en cuando di la verdad para que te crean cuando mientes.
Jules Renard
Estados Unidos continuará defendiendo el derecho de la gente en todas partes a determinar su propio futuro. Todos los países de las Américas tienen la obligación solemne de proteger ese derecho de autodeterminación
Barack Obama
Nuestro mundo no es el universo. Quizá haya un lugar donde Jesucristo no ha muerto.
Graham Greene
Nuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte.
Blaise Pascal
Siempre he soñado que una manera elegante de acabar con este baile sería sentarse en una mecedora blanca con un sombrero de paja junto al Mediterráneo y guardar un silencio definitivo durante muchos años mirando el horizonte sin mover una pestaña.
Manuel Vicent
Cada individuo tiene un lugar para llenar en el mundo, y es importante, en algún aspecto, si elige ocuparlo o no.
Nathaniel Hawthorne
Con la sabiduría se construye una casa, y con la prudencia se afianza.
Salomón
La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia.
Mahatma Gandhi
La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.
Benjamín Franklin