He aquí la prueba de que todo en ti es orgullo. Ahora que has reconquistado el permiso de telefonearle y escribirle, no sólo no lo haces, sino que siquiera sientes la necesidad ardiente de hacerlo. Cesare Pavese
Las mujeres creen inocente todo aquello a lo que se atreven. André Breton
Detesto más las malas máximas que las malas acciones. Jean-Jacques Rousseau
La ciencia junto con la técnica ha descubierto de modo inigualable las posibilidades del hombre con respecto a la materia, y ha conseguido también dominar el mundo interior de su pensamiento, de sus capacidades, tendencias y pasiones. Juan Pablo II
Nuestro mayor recurso natural es la mente de nuestros niños. Walt Disney
Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi empresario. Groucho Marx
La guerra, como la mujer, sirve para probar a los hombres Jorge Luis Borges
Se puede soportar cualquier verdad, por muy destructiva que sea, a condición de que sea total, que lleve en sí tanta vitalidad como la esperanza a la que ha sustituido. Emil Cioran
Ah! Cuando la calidad de la sociedad pueda sustituir a la cantidad, entonces merecerá la pena vivir aunque sea en el gran mundo, pero cien necios puestos en montón no hacen un hombre de talento. Arthur Schopenhauer
El cerebro no es un vaso para llenar, sino una lámpara para encender. Plutarco
Las personas hacen mucha profesión de bondad, con infinidad de hermosas palabras, porque quieren que les consideren mejores que sus congéneres, buscando, de este modo, la fama ante los ojos del mundo. Aquellos que verdaderamente hacen el bien son los que emplean menos palabras con referencia a sus actos. Abdu'l-Bahá