¿Quién puede bajar los ojos como una mujer? ¿Y quién sabe alzarlos como ella?
Søren Kierkegaard

Frases de Søren Kierkegaard - ¿Quién puede bajar los ojos como una mujer? ¿Y quién sabe alzarlos como ella?

Más Frases


La mayor manía de todas es la pasión, y yo soy un esclavo natural de la pasión: el equilibrio entre mi cerebro, mi alma y mi cuerpo es tan salvaje y delicado como la piel de un jarrón Ming.
Hunter S. Thompson
La naturaleza y la enseñanza son cosa semejante. Y es que la enseñanza remodela al hombre y, al remodelarlo, actúa como la naturaleza.
Demócrito
La transposición así cumplida del libido de objeto en libido narcisista conlleva manifiestamente, una resignación de las metas sexuales, una desexualización y, por lo tanto, una suerte de sublimación.
Sigmund Freud
Lo único que permanece eternamente es el alma humana, el hombre creado por Dios para la eternidad. El fruto que queda, por tanto, es el que hemos sembrado en las almas humanas, el amor, el conocimiento; El gesto capaz de tocar el corazón; La palabra que a
Benedicto XVI
Dos rojas lenguas de fuego que a un mismo tronco enlazadas se aproximan, y al besarse forman una sola llama
Gustavo Adolfo Bécquer
Recuerdo incluso lo que no quiero. Olvidar no puedo lo que quiero.
Cicerón
Un clavo saca a otro clavo.
Proverbio
Y es una necesidad humana el contar historias. Cuanto más estamos gobernados por idiotas que no tienen ningún control sobre nuestro destino, más tenemos que contar historias entre sí sobre quién somos, por qué somos, de dónde venimos, y lo que podría ser posible.
Alan Rickman
Estar en un barco es como estar en una cárcel, con posibilidades de ahogarte
Groucho Marx
No culpes al mar de tu segundo naufragio.
Publilio Siro