Los hombres cuando son buenos maridos son atrozmente aburridos, y cuando no lo son, resultan de una vanidad abominable Oscar Wilde
Desapruebo lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho de decirlo. Voltaire
Daniel aceptó este hecho con la resignación con la que se aceptan las cosas ineluctables. Miguel Delibes
¿Quién nos asegura que en la escuela no nos han enseñado mentiras? ¿Quién nos aporta pruebas capaces de demostrar la verdadera naturaleza de Jerjes, de Julio César o de Espartaco? Lo sabemos todo sobre sus batallas y nada sobre su dimensión humana, sus debilidades o sus mentiras o, por ejemplo, sobre sus chirridos intelectuales o morales. Oriana Fallaci
Dos veces vence el que se vence a sí mismo. Publilio Siro
Quizá esperen oír de mí lamentos de 'lo mucho que se sufre' viviendo con un hombre como Diego. Pero yo no creo que las márgenes de un río sufran por dejarlo correr... Frida Kahlo
¡Qué felices serían los campesinos si supieran que son felices! Virgilio
Yo dormía y soñé que la vida era alegría. Me desperté y vi que la vida era servicio. Serví y comprendí que el servicio era alegría. Rabindranath Tagore
¡Yo, que no conozco otra cosa, ni sé, ni tengo más que a ella! Ugo Foscolo
¿Y si antes de empezar lo que hay que hacer, empezamos lo que tendríamos que haber hecho? -Felipe. Quino
Siempre hay una cierta paz en ser lo que uno es, de ser esto completamente. Ugo Betti