En romerías de bizkaínos rara vez ocurren riñas, y si acaso se inicia alguna reyerta, oiréis sanar una media docena de puñetazos y todo ha concluido; asistid a una romería española y sino veis brillar la traidora navaja y enrojecerse en el suelo, seguros podéis estar de que aquél día el sol ha salido por el Oeste.
Sabino Arana

Frases de Sabino Arana - En romerías de bizkaínos rara vez ocurren riñas, y si acaso se inicia alguna reyerta, oiréis sanar una media docena de puñetazos y todo ha concluido; asistid a una romería española y sino veis brillar la traidora navaja y enrojecerse en el suelo, seguros podéis estar de que aquél día el sol ha salido por el Oeste.

Más Frases


La toma del poder debe ser obra de la insurrección; su meta política se verá después de que hayamos tomado el poder
Lenin
Un alma se mide por la dimensión de su deseo, del mismo modo que se juzga de antemano a una catedral por la altura de sus torres.
Gustave Flaubert
Cuando estrechaba la mano del monárquico francés, sabíamos de sobra que ambos sentiríamos una gran satisfacción viendo ahorcado al otro socio (febrero de 1918).
Lenin
Mis momentos favoritos? Cuando todo va en popa, el sol ha salido y tengo un fuego y una buena serpiente en la barbacoa.
Bear Grylls
La pequeña explotación dispersa y aislada ata a los trabajadores al lugar en que residen, los desliga, no les permite adquirir conciencia de su solaridad de clase, no les permite unirse después de haber comprendido que la causa de su opresión no es esta o la otra persona, sino todo el sistema económico.
Lenin
Los remordimientos llevan al hombre a morder.
Friedrich Nietzsche
Señor, quisiera saber quién fue el loco que inventó el beso
Jonathan Swift
La opinión mía es que estos caballeros se toman y se mandan por avión a cualquier parte, e incluso por el camino los van tirando abajo.
Augusto Pinochet
Más difícil que ser agradecido es no exagerar la pretensión a la gratitud.
Friedrich Hebbel
Todo hombre es como un cheque en blanco firmado por Dios. Nosotros mismos escribimos en él la cifra de su valor con nuestro merecimiento
Amado Nervo