Los grandes episodios de la vida de las abejas, a saber: la formación y la partida del enjambre, la fundación de la ciudad nueva, el nacimiento, los combates y le vuelo nupcial de las jóvenes reinas, la masacre de los machos y el regreso del letargo del inverno.
Maurice Maeterlinck

Frases de Maurice Maeterlinck - Los grandes episodios de la vida de las abejas, a saber: la formación y la partida del enjambre, la fundación de la ciudad nueva, el nacimiento, los combates y le vuelo nupcial de las jóvenes reinas, la masacre de los machos y el regreso del letargo del inverno.

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Nadie nos dijo que veniamos a gozar de esta vida.
Cesare Pavese
El precio es lo que se paga. El valor es lo que se obtiene
Warren Buffett
A quién se haya apartado del mal, ya no deben hacérsele reproches
Talmud
Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos
Henri-Frédéric Amiel
Si no hubiera uniformidad en las acciones humanas, y si toda la experiencia que pudiéramos tener de ellas fuera irregular y anómala, seria imposible acumular observaciones generales acerca de la humanidad; y ninguna experiencia, por mucho que fuera la precisión con la que hubiera asimilado la capacidad reflexiva, tendría utilidad.
David Hume
Nadie tiene la memoria suficiente para mentir siempre con éxito.
Abraham Lincoln
La cristiandad tiene que hacerse de nuevo viva y eficaz, y formarse otra vez una Iglesia visible sin respetar las fronteras nacionales, que acoja en su seno a todas las almas sedientas de lo supra terrenal y se haga gustosa mediadora entre el viejo y el nuevo mundo.
Novalis
Todo trabajo que enaltece la humanidad tiene dignidad e importancia y debe emprenderse con excelencia esmerada
Martin Luther King
No crezca mi niño, no crezca jamás... Los grandes al mundo, le hacen mucho mal.
Facundo Cabral
Cuando tenemos una idea brillante, en lugar de hacer que el prójimo piense que es nuestra, ¿por qué no dejarle que prepare esta idea por sí mismo? Entonces considerará que la idea es suya, le gustará y será el primero en defenderla.
Dale Carnegie