En general, el cristianismo es sobre todo admirable por haber convertido al hombre físico en hombre moral. Todos los grandes principios de Roma y de Grecia, la igualdad, la libertad, se encuentran en nuestra religión, pero aplicados al alma y al genio y considerados bajo sublimes relaciones.
François-René de Chateaubriand

Frases de François-René de Chateaubriand - En general, el cristianismo es sobre todo admirable por haber convertido al hombre físico en hombre moral. Todos los grandes principios de Roma y de Grecia, la igualdad, la libertad, se encuentran en nuestra religión, pero aplicados al alma y al genio y considerados bajo sublimes relaciones.

Más Frases


Alguna vez los hombres tuvieron que ser semidioses; si no, no habrían inventado el ajedrez
Alexander Alekhin
Cuando el amor desenfrenado entra en el corazón, va royendo todos los demás sentimientos; vive a expensas del honor, de la fe y de la palabra dada.
Alexandre Dumas
Cuando tengo una estaca en la mano y un revólver en el bolsillo, no lo tengo miedo a nadie. Soy fuerte como si estuviera sólo y precisamente porque lo estoy.
Benito Mussolini
En el crepúsculo de la memoria volveremos a reunirnos, volveremos a hablar juntos, y cantaréis para mí un canto más profundo: y si vuestras manos vuelven a encontrarse en otro sueño, construiremos otra torre en el cielo
Jalil Gibran
El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es de las mejores.
Woody Allen
Jamás se confunde un óvalo con un círculo ni una hipérbola con una elipse. El isósceles y el escaleno se caracterizan por límites más precisos que los de vicio y virtud, bien y mal.
David Hume
Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si por ventura no se está muriendo de hambre.
León Tolstoi
Cien años de soledad no es más que un vallenato de 350 páginas.
Gabriel García Márquez
El Tango tiene un origen infame, que se nota
Jorge Luis Borges
Sentir que detrás de cualquier cosa que pueda ser experimentada existe un algo que nuestra mente no puede captar y cuya belleza y sublimidad nos alcanza indirectamente y como un débil reflejo, eso es religiosidad. En ese sentido yo soy religioso
Albert Einstein