Yo creía que el odio que sentía era mío, hasta que descubrí que procedía de los auriculares.
Andrés Rábago García

Frases de Andrés Rábago García - Yo creía que el odio que sentía era mío, hasta que descubrí que procedía de los auriculares.

Más Frases


Si no eres parte de la solución, eres parte del problema.
Les Luthiers
Subí arriba y me senté delante del ordenador. Es mi nuevo consolador. Mi escritura se ha duplicado en potencia y rendimiento desde que lo tengo. Es una cosa mágica. Me siento delante de él como la mayoría de la gente se sienta delante del televisor.
Charles Bukowski
Antes, por cinco marcos, el mismo Freud te trataba. Por diez te trataba y te planchaba los pantalones. Por quince marcos Freud permitía que tú le trataras a él, eso incluía una invitación a comer.
Woody Allen
La tortícolis del ahorcado es incurable.
Ramón Gómez de la Serna
No me grites. Te respeto menos cuando lo hacés, y me enseñás a gritar a mí también, y yo no quiero perder el respeto por ninguno de los dos
Jorge Bucay
Hollywood era un barrio tranquilo y monótono de Los Ángeles, con palmeras marchitas, edificios despintados, tiendas baratas y cines llamativos.
Ava Gardner
Nos quejamos de los amigos porque exigimos de ellos más de lo que pueden dar.
Santiago Ramón y Cajal
Cuanto más se ama a un amante, más cerca se está de odiarle.
François de La Rochefoucauld
Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican
Concepción Arenal
La religión no es más que un reflejo fantástico, en las cabezas de los hombres, de los poderes externos que dominan su existencia cotidiana. Un reflejo en el cual las fuerzas terrenales cobran forma de supraterrenales
Friedrich Engels